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¿Me puedo operar estando embarazada?

¿Me puedo operar estando embarazada?

La Dra. Conchita Curull contestó en el último Facebook Live una de las dudas planteadas por una fan de nuestra página de Facebook.

¿Me puedo operar estando embarazada? La respuesta en el vídeo:

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¿Qué pasaría si no te lavaras los dientes?

¿Qué pasaría si no te lavaras los dientes?

 

Problemas cardíacos, aumentar el riesgo de partos prematuros y recién nacidos de bajo peso o que los dientes te sangren y se te caigan solos. Todo esto puede pasar si decides simplemente no cepillarte los dientes nunca más. Y que te duela muchísimo, claro.

 

Si miramos atrás en la historia, nuestros antepasados no se cepillaban los dientes como nosotros. Los primeros utensilios de higiene dental datan de alrededor del año 3000 a. C., y consistían en raspadores a partir de objetos rudimentarios, para sacar la suciedad visible como buenamente se podía (palos, ramitas, plumas de pájaro). También parece que en Egipto había enjuagues de flores para evitar el mal aliento, pero poco más.

 

Si nos vamos mucho más atrás, no hay ninguna constancia de que el Homo Sapiens tuviera mucha higiene dental. Y, a su vez, una de las formas en las que los arqueólogos catalogan los restos de nuestros ancestros es precisamente por sus fósiles dentales. Esto quiere decir que no perdían los dientes a pesar de no cepillarlos tanto como nosotros. ¿Quiere decir esto que si no te cepillas nunca los dientes no pasa nada? En absoluto.

 

Los cráneos de la antigüedad demuestran que los problemas dentales de nuestros antepasados eran casi inexistentes, ya que apenas tenían lesiones de caries sin lavarse los dientes, pero ni vivían tantas décadas como en la actualidad, ni su dieta era rica en azúcares refinados, ni fumaban. El consumo de azúcar actualmente se encuentra entre los más altos de nuestra historia. Las bacterias que producen lesiones de caries se alimentan precisamente de él, y lo utilizan para producir un ácido en el cual ellas viven mejor, pero que indirectamente daña la superficie de los dientes, desmineralizándolos y debilitándolos.

 

Primera mandíbula a la que se retiró una caries

 

Si nos dejamos de cepillar, por este orden, primero se nos inflamarán las encías. Al cabo de 48 horas las encías se inflaman haciendo que sangren. Al inflamarse se retraen y se forman bolsas bajo la línea de las encías que se infectan en poco tiempo (periodontitis, piorrea o periodontitis crónica). Inmediatamente después empezaremos a desarrollar paralelamente lesiones de caries.

 

Esto ocurre porque las bacterias que causan las caries y hacen que se nos piquen las muelas (streptococcus mutan) consumen azúcares simples, convirtiéndolos en placa ácida. Esta placa causa capas inorgánicas duras que hacen que el esmalte y la dentina se ablanden. Ocurre preferentemente de atrás a delante por una mera cuestión de accesibilidad: rozamos más los dientes de delante con la lengua y los labios y los limpiamos un poco sin querer así que los de atrás tienden a estar más sucios.

 

Por último, si bien todo esto ha podido parecer una sintomatología que podría ignorarse con unos cuantos ibuprofeno y dejándolo correr, nada más lejos de la realidad. Es poco probable que llegaran a caérsete todos los dientes de forma natural (sin sacarlos), simplemente porque no podrías soportarlo y pedirías a gritos que te los arranquen.

 

Los dientes tienen muchos nervios, y cuando algo va mal avisan por medio de un fuerte dolor. Uno de los más agudos, duraderos y difíciles de aguantar que existen, por cierto.

 

El dolor se puede describir como continuo pero palpitante y que parece, con razón, provenir de la misma raíz del diente e incapacita el desempeño normal de la persona. Se expande en poco tiempo a los nervios circundantes, de forma que lo que empezó en la muela puede llegar a abarcar un dolor que parezca dominar media cara. También empeora a más se toca o manipula aunque en el momento parezca aliviar (algo así como rascar una picadura de mosquito). Además, no desaparece por sí solo: si tomamos un analgésico pero no tratamos la causa raíz, terminará por volver a doler y, probablemente, la siguiente vez será peor.

 

Como siempre, desde Clínica Curull, os recomendamos siempre que vayáis a ver a un especialista. Si quieres contar con nuestra ayuda, puedes pedirnos cita en el 977 24 13 80 o venir a vernos a Rambla Nova 114, Bajos. ¡Te ayudaremos!